Melilla y la aventura de la historia

la aventura de la historia dedica un especial a MelillaVentura García www.diariosur.es 12/09/2005

La revista 'La aventura de la Historia' dedica al Museo de Arqueología de Melilla su sección 'Museo del mes', que recoge un artículo sobre la ciudad firmado por Óscar Medel.

FENICIOS, cartagineses, romanos, vándalos, visigodos y árabes forjaron en sangre y oro la historia milenaria de la ciudad antes de la llegada de los españoles. Así comienza el artículo firmado por Óscar Medel e incluido en el número 83 de la revista 'La aventura de la Historia', una publicación que reserva este mes entre sus páginas una sección dedicada al Museo de Arqueología e Historia de Melilla.

Y es que en opinión de Medel, «no hay mes que no aflore en Melilla algún tesoro arqueológico» y es, precisamente, esta circunstancia, la que ha llevado a estudiantes de toda España, italianos y estadounidenses a participar en los trabajos de exploración del yacimiento de la Casa del Gobernador, «uno de los libros abiertos actuales más importantes», junto con el cerro de San Lorenzo, de la historia melillense.

Fruto de estas excavaciones ha sido, por ejemplo, el descubrimiento de una vasija ibérica de los siglos I o II antes de Cristo, un gran jarrón redondo decorado que ha servido para demostrar la presencia de población ibérica en esta ciudad del norte de África, así como su estrecho contacto comercial con los habitantes de la Península.

Continúa Medel destacando en su artículo, que «pocos enclaves condensan tanta historia bajo su subsuelo como el saliente calizo del litoral, de treinta metros de altura, sobre el que se levanta la parte más antigua de Melilla, la Ciudad Vieja», una auténtica fortificación asolada durante más de media docena de épocas distintas hasta su anexión definitiva a la Corona española.

Sin embargo, y a pesar del incesante interés demostrado por los estudiosos, aún rodean a Melilla numerosos misterios que hacen de la ciudad un verdadero tesoro olvidado en las orillas de la historia. Desde el origen de su nombre hasta la veracidad de sus leyendas, los datos más fiables de esta crónica milenaria se encuentran, desde los albores del siglo XX, en el Museo de Arqueología e Historia de Melilla, punto de encuentro de quienes aspiran a alcanzar las altas cotas del saber.

ENLACES: http://www.elmundo.es/ladh/numero83/museodelmes.html

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