La villa de Veranes, un tesoro enterrado

Nadia Hevia | Gijón www.lne.es 02/03/2007

El yacimiento de la villa romana de Veranes está situado en plena Ruta de la Plata. Los restos, descubiertos en 1920, fueron excavados a mediados del pasado siglo. El proyecto aún continúa hoy con una importante inversión por parte del Ayuntamiento de Gijón, al objeto de documentar su origen, preservarlo y habilitarlo para que pueda ser visitado. Las ruinas se hallan sobre una ladera de la colina de la Venta de Veranes.

Los restos revelan que se trata de una construcción de planta basilical cuyo ábside tiene forma de herradura. En el centro se levanta una estancia que, se estima, pudo haber sido un baptisterio. La riqueza del yacimiento se halla también en las pinturas murales existentes, algunas bastante deterioradas.

La villa alcanzó su apogeo en el siglo IV y se convirtió en centro de culto cristiano hasta el siglo XIV. Durante las excavaciones, se han descubierto más de cuarenta estancias entre las que hay dormitorios, cocinas y termas. Una vez finalizados los trabajos, la villa romana de Veranes completará la red arqueológica de Gijón, en la que se encuentran ya, por ejemplo, las termas del Campo Valdés.

Pero el patrimonio arqueológico de Cenero no acaba ahí. La abadía de San Juan de Cenero, de factura románica, cuenta con elementos de distintas corrientes arquitectónicas debido a las ampliaciones y restauraciones sufridas. El Cristo de la Abadía, fabricado con 800 kilos de madera de nogal, o la cruz labrada que data del siglo XVI son las piezas más importantes.

Los torreones son otros elementos característicos del paisaje de la parroquia. Uno de los más importantes es del de Trubia de Cenero. Los documentos fechan su origen en los siglos XIV o XV. Durante la guerra civil fue plaza fortificada.

La Torre de los Valdés, por su parte, está fechada en los siglos XVI y XVII. Junto a ella se encuentra la capilla dedicada a Nuestra Señora de la O.

Por último, encontramos las Murias de Beloño, restos de un asentamiento romano. La villa está dividida en tres complejos: la villa, las termas y las viviendas y cuadras. La primera excavación fue realizada en 1957. Su origen está fechado en el siglo II.
La villa romana de Veranes le ha dado un nuevo impulso a la parroquia, que cuenta con otros importantes restos romanos.

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