Una de romanos

Xavier Febrés www.elperiodico.com 07/04/2007

La proliferación de tremendas películas bíblicas durante la Semana Santa en las carteleras de cine y las parrillas de televisión se ha visto sustituida por los filmes de griegos y romanos, ahora en formato superproducción, como la espectacular 300, del director estadounidense Zack Snyder. Salvando las proporciones, TV-3 se apunta a la tendencia con una anunciada serie dramática ambientada en la Tarraco romana, protagonizada por conocidos actores catalanes.

La iniciativa del canal autonómico es justa y hay que celebrarla, si tenemos en cuenta que Tarraco fue el cuartel general del Ejército romano en la península Ibérica, el puerto de llegada de los refuerzos y suministros de Roma que habían desembarcado en primera instancia en Empúries, su presidio, almacén y granero durante la segunda guerra púnica y también a continuación, cuando se convirtió en en capital de la Hispania Citerior. La colonización romana fue mucho más allá que la griega, por la creación de infraestructuras y la capacidad de integración de la población autóctona en la cultura de Roma. El emperador Octavio César Augusto vivió dos años en Tarraco, con lo que esto implicaba en cuanto a embajadas, recepciones y vida oficial. El territorio de Tarraco englobaba hasta Barcino en el norte, Dertosa (Tortosa) en el sur e Ilerda (Lleida) en el este, al tiempo que albergaba el aparato administrativo del gobernador de la provincia y se monumentalizaba con grandes edificios públicos.

La ciudad romana de Empúries fue de menor dimensión. En cambio, la anterior ciudad griega emporitana es una de las pocas localizadas en toda la península Ibérica, y adquiere por eso una trascendencia de primer orden. A través de Empúries los griegos desplegaron aquí las anteriores aportaciones embrionarias de los fenicios, como la economía monetaria, una noción de urbanismo, la extensión de cultivos como la vid y el olivo, y las técnicas modernas como la salazón de pescado o el torno de alfarería para la conservación y el trasporte de las cosechas. Los griegos y los romanos introdujeron a los iberos en la cultura global mediterránea, en un paso de gigante civilizatorio. Hablar de griegos y romanos en Catalunya es también hablar de una historia y un escenario propios.