Descubiertas más de 60 tumbas romanas y un crismón cristiano en unas excavaciones de Alcalá de Guadaíra

Alcalá de Guadaira (Sevilla) | EUROPA PRESS 25/07/2007

Las excavaciones arqueológicas impulsadas en el solar periurbano de Santa Lucía-Los Cercadillos, en Alcalá de Guadaíra (Sevilla), se han saldado finalmente con el descubrimiento de una gran necrópolis romana compuesta por entre 60 y 70 inhumaciones y con el rescate de una singular pieza; un antiguo crismón cristiano fabricado en cerámica y ornado con inscripciones en griego clásico, lo que podría constituir el más antiguo vestigio de la religión cristiana en la comarca de Los Alcores y su área de influencia.

El arqueólogo municipal de Alcalá de Guadaíra, Enrique Domínguez, informó a Europa Press de que éste ha sido el resultado final de las catas arqueológicas comprendidas en el proyecto de urbanización del solar periurbano de Santa Lucía-Los Cercadillos, donde la empresa promotora de las obras contrató a la empresa especializada 'Arqueológica S. Coop. And.' para desarrollar las precepetivas labores de cautela patrimonial bajo la dirección de la arqueóloga Lara Cervera Pozo.

Si bien las primeras excavaciones sacaron a la superficie los restos de la antigua ermita medieval de Santa Lucía y once inhumaciones que podrían datar de la época de la dominación romana, una vez finalizadas las catas arqueológicas se ha confirmado la existencia de una gran necrópolis en la que se han rescatado entre 60 y 70 tumbas correspondientes al periodo comprendido entre los siglos III y V después de Cristo, hallándose además abundantes piezas de ajuar y otros pequeños restos.

DESCUBRIMIENTO SINGULAR

Pero desde el punto de vista de este especialista, el hallazgo más importante podría ser el de un antiguo crismón que inicialmente se atribuye a la cultura cristiana primitiva; una pieza de carácter singular por cuanto podría tratarse de uno de las primeras señales de la existencia de la religión cristiana en la comarca sevillana de Los Alcores. Se trata, según detalló, de una placa de cerámica de 50 c centímetros de anchura por 50 de altura que contiene un anagrama que simboliza el personaje de Cristo, figurando también en su anverso las letras griegas Alfa y Omega.

Enrique Domínguez destacó el valor historiográfico de esta pieza vinculándolo a otros hallazgos realizados en el entorno de este yacimiento. En especial, consideró que su estudio y análisis pormenorizado podría ayudar a comprender el origen de la Lápida de San Hermenegildo, descubierta siglos atrás en un molino y considerada uno de los primeros vestigios de la cultura cristiana en esta zona de la provincia de Sevilla.

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