Conspiración y sexo en el alba del Imperio Romano

Abel Grau | Madrid www.elpais.com 19/03/2008
Cuatro estrena la segunda temporada de ‘Roma’

Julio César ha muerto acuchillado. Sus asesinos pretendían evitar la tiranía y salvar la República. Su crimen, sin embargo, se vuelve en su contra y acabará desembocando en la mayor tiranía absoluta del mundo antiguo: el Imperio Romano. Con este acontecimiento crucial de la historia universal comienza la segunda temporada de la superproducción televisiva Roma, que Cuatro estrena mañana a las 22.15 con una maratón de Semana Santa de 10 capítulos de una hora concentrados en tres días (cuatro episodios mañana y dos tandas de tres el viernes y el sábado).

Roma llega con el aura de ser la teleserie más cara de la historia, con un presupuesto de 100 millones de dólares (63 millones de euros) para la primera temporada, y con el prestigio de las cadenas HBO y BBC, que se han unido para producirla. Se trata quizá de la mejor recreación de la Roma de hace 2.000 años. Tres son sus principales bazas: una producción espectacular rodada en los míticos estudios de Cinecittà, en Roma; un elenco de actores británicos curtidos en el teatro, y unos guiones vigorosos sobre una descarnada lucha por el poder librada en el campo bélico, político y sexual.

La nueva temporada comienza justo tras la muerte de César (Ciarán Hinds). “La gran cuestión política es quién será su heredero”, señala el asesor de Historia de Roma Jonathan Stamp en la web de la serie. Tres facciones se disputan la sucesión: sus asesinos, Bruto (Tobias Menzies) y Casio (Guy Henry), su lugarteniente, Marco Antonio (James Purefoy), que se une a la poderosa Cleopatra (Lindsay Marshall), y su sobrino, el enigmático Octaviano (Simon Woods).

Junto a las grandes figuras históricas regresan los bravos legionarios Lucio Voreno (Kevin McKidd) y Tito Pulo (Ray Stevenson), que, como el espectador, asisten al juego mortal de la ambición. Al final vencerá Octaviano y será coronado como Augusto, primer emperador de Roma, gracias a lo que Stamp define como “una extraordinaria combinación de tenacidad, astucia y fuerza bruta. Hay algo monstruoso en él”.

El nervio narrativo que le ha granjeado el prestigio a Roma se debe a su creador, Bruno Heller, productor y guionista, y a unos capítulos escritos y dirigidos por lo mejorcito de la HBO, que no es poco: Tim van Patten (Sexo en Nueva York), Allen Coulter (Los Soprano) y Alan Poul (A dos metros bajo tierra), entre otros. No sorprende, pues, que Roma acumule ya siete premios Emmy, incluida mejor dirección artística.

“La serie evoca bien aquel mundo”, sostiene el poeta y ensayista Luis Antonio de Villena, buen conocedor de la antigüedad clásica. “Una recreación histórica ha de ser fiel, pero, sobre todo, verosímil, que transmita autenticidad”. HBO descarta una tercera temporada, aunque hay actores que sugieren que podría seguir. Sea como fuere, Roma ya se ha convertido en un testimonio plausible de las intrigas de una ciudad que cambió la historia.