Manfredi refleja en 'El imperio de los dragones' el choque cultural entre Oriente y Occidente, "un problema histórico"

Valerio Massimo ManfrediMadrid / EUROPA PRESS 14/10/2005

El escritor Valerio Massimo Manfredi refleja en la novela 'El imperio de los dragones' el contraste cultural entre Oriente y Occidente, "un problema histórico". El libro, que narra una historia de aventuras y amor entre sus protagonistas, procedentes de los imperios romano y chino en el año 269 d.C., será adaptado al cine de la mano del productor italiano Aurelio de Laurentis.

"La Historia procede de los problemas del pasado aunque la subjetividad persiste en el tiempo; sin embargo, la literatura tiene como fin la creación de emociones, es una tradición ética relacionada con la ficción e inmersa en un espacio virtual donde el lector cumple con la necesidad primaria del ser humano, que es tener emociones y sueños", señaló Manfredi en una entrevista concedida a Europa Press.

Para el autor, 'La Odisea', 'La Iliada', 'El Cid' o 'El Quiote' son "tradiciones éticas que han colaborado en nuestra identidad y sin los que nuestra historia cultural sería distinta", apuntó.

UNA VERSIÓN CINEMATOGRÁFICA

'El imperio de los dragones' (Editorial Grijalbo) será llevada al cine "por el productor italiano Aurelio de Laurentis, nieto de Dino, que se ha convertido recientemente en el propietario de los derechos", explicó. Manfredi declaró que Laurentis ha contactado con el director de cine Hark Tsui, autor del filme 'Siete Espadas', para conversar acerca del proyecto cinematográfico. En cualquier caso, la producción quiere que la lleve a cabo "un director chino y en China", según confirmó. Asimismo, "el protagonista sería un actor americano", agregó.

En este sentido, "es emocionante ver a personajes de forma real y concreta". No obstante, "lo considero interesante pero no fundamental; llevar mi novela al cine no depende de mi y me importa relativamente", aclaró.

ORIENTE Y OCCIDENTE

Por otra parte, 'El imperio de los dragones' cuenta la historia de Metelo, al mando del ejército romano en el año 269 d.C. que escapa de los Persas gracias a un extraño personaje que viene de un remoto país del que no había oído hablar antes: China, el Imperio del Centro.

Este lugar fascina al protagonista por sus paisajes, sus costumbres y por Yun Shan, mujer que se convierte en su guía por el mágico país.

Las aventuras de ambos, sus amores y el contraste de culturas son la base se la obra de Manfredi. En este sentido, "Oriente y Occidente arrastra el mismo problema a lo largo de la Historia".

Así, "Herodoto dice que estos problemas entre Oriente y Occidente empiezan con la guerra de Troya, las guerras persas después, Alejandro contra el Imperio Persa, luego los árabes contra occidente, y al contrario en las cruzadas y más tarde el Imperio Otomano llega a las puertas de Viena", relató. "Hoy mismo hay un problema de enfrentamiento económico con una china que asume de un lado un dirigismo dictatorial comunista y una utilización de capitalismo salvaje con obreros que son más bien esclavos, sin derechos, vacaciones, o salario justo".

"El precio de un producto occidental incluye la seguridad social, la escuela y la pensión de los mayores entre otras cosas; es difícil competir con un sistema que no tiene en cuenta esto". Por otro lado.

"hay mirar por los recursos disponibles; ?qué será del planeta cuando China e India, dos billones de personas, fabriquen bajo estas medidas?", cuestionó.

"Nosotros ya tenemos en cuenta el medio ambiente, el desarrollo compatible con la naturaleza, estamos en el otro lado del problema, mientras que ellos están en la fase inicial, que puede crear tensiones muy preocupantes", lamentó. A pesar de esto, opina que China es "admirable en muchos sentidos, aunque da miedo su capacidad productiva y de soportar las condiciones casi prohibitivas en las que trabajan".

PAZ E INMIGRACIÓN

"No hay solución de problemas con enfrentamientos de tipo militar y de poder", sentenció. "Estamos en un mismo mundo, que es la única casa donde podemos vivir y sólo podemos discutir a nivel global", insistió. "La única posibilidad que hay es el encuentro, no el choque, pero el convencimiento debe ser común", dijo.

"Lo que está viviendo España en estos días respecto a la inmigración es similar a lo que ocurrió con los Bárbaros: Eran gente que no quería destruir el mundo romano sino formar parte de él; pero la presión fue tanta que todo se convirtió en un desastre apocalíptico y se perdió casi todo el legado cultural", relató.

"Ahora hay que evitar eso, debemos gobernar el cambio y el flujo de los inmigrantes, no podemos aceptar a todos porque sería desastroso pero al mismo tiempo no podemos continuar así, debemos realizar un desarrollo compatible con las condiciones del resto de la humanidad y de la naturaleza, ese es el desafío", remarcó.

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