Campos de soledad, mustio collado

Madrid www.publico.es 01/02/2010 09:22

Un ameno y fascinante recorrido por los Parques Arqueológicos de Castilla-La Mancha.

Tocan a uno por provincia. Son cinco, diseminados por la región. Cinco propuestas de viaje para descubrir la ancestral historia de estos territorios. Vestigios de un tiempo ido que abarcan desde la Edad de Hierro hasta los inicios de la época medieval.

CARRANQUE (Toledo)
Se hallan los restos a ambas orillas del río Guadarrama, en la localidad toledana de Carranque, entre dos vaguadas y un camino al que todavía hoy llaman Calzadilla, simple vía agropecuaria que en tiempos fue calzada romana. Gracias al descubrimiento casual de un mosaico en 1983, comenzaron las excavaciones cuyo resultado ha sido la puesta en valor de uno de los conjuntos monumentales más importantes de la Hispania romana, fechado a finales del siglo IV y posiblemente relacionados con el Emperador Teodosio I el Grande.

La colección de mosaicos de la mansión señorial conocida como Casa de Materno y las magníficas columnas del Palatium son espectaculares, destacando sobre el resto. Pero el conjunto incluye también un mausoleo, una fuente monumental de carácter sagrado, cubos de molino, termas, estructuras hidráulicas que podrían servir para el abastecimiento de agua a la villa romana de Titulcia y parte de una posible segunda villa. Aunque el edificio más rico de los hallados es la basílica de Santa María de Abajo, la primera paleocristiana de la que se tiene constancia en la península.

ALARCOS-CALATRAVA (Ciudad Real)
La visita a este parque agrupa dos yacimientos, el de Alarcos y Calatrava la Vieja. A sólo ocho kilómetros de Ciudad Real, Alarcos nos ofrece la posibilidad de pasear por su recinto mientras se contemplan los restos de la vieja alcazaba árabe, se recorre la muralla medieval y se entra finalmente en el santuario. Siguiendo las sucesivas etapas de mayor esplendor de esta ciudad habitada desde la Edad de Bronce. En 1195 tuvo lugar en Alarcos una decisiva batalla que enfrentó a musulmanes y cristianos. Tras la victoria almohade Alfonso X decidió fundar Villa Real, hoy Ciudad Real, y trasladó allí a sus habitantes.

En el término municipal de Carrión de Calatrava, a 7 km. por la carretera CR-211 que une dicho municipio con Fernán Caballero, se halla la antigua Qal'at Rabah islámica, conocida como Calatrava la Vieja. Es uno de los yacimientos de origen islámico mejor preservados de la península. Fue fundada en el siglo VIII, y gracias a su situación estratégica, en el valle medio del río Guadiana, fue el principal enclave urbano del poder califal en la región. Más tarde se convirtió en una de las primeras posesiones de la Orden del Temple en Castilla y después, en la primera sede de la Orden de Calatrava. El recinto conserva el foso, las torres y dos puertas acodadas; en el alcázar se puede contemplar el magnífico arco triunfal de acceso, la gran sala de recepciones, el aljibe y las iglesias templaria y calatrava; y ya en los arrabales, los restos de una mezquita.

SEGÓBRIGA (Saelices, Cuenca)
La antigua ciudad, situada cerca de Saelices, a escasa distancia de la autovía de Levante, parece estar esperándonos desde hace siglos. Llegamos y descubrimos uno de los conjuntos arqueológicos íbero-romanos más significativos de la Península Ibérica. Sus orígenes se remontan a la Edad del Hierro, aunque su momento de mayor esplendor pertenece a la época romana. Además del trazado urbano y de los restos del foro, Segóbriga ofrece magníficos ejemplos de teatro, anfiteatro y termas. Otros lugares de visita esencial son la muralla y puerta principal, el foro, el templo de culto imperial, la acrópolis y el acueducto. También aparecen restos de una basílica visigoda y una gran necrópolis.

RECÓPOLIS (Zorita de los Canes, Guadalajara)
En el suroeste de la provincia de Guadalajara, a un kilómetro del municipio de Zorita de los Canes y sobre el llamado Cerro de la Oliva se halla Recópolis. Estamos ante los restos de una ciudad excepcional: la primera ciudad visigoda de Europa y un importante centro administrativo, político y económico. Fue mandada construir por el rey Leovigildo en el año 578 en honor a su hijo Recaredo en un lugar estratégico: dominando tres valles y un río, el Tajo, que en aquella época era navegable.

El recorrido discurre por un cerro de grandes dimensiones, y en él se descubre una ciudad organizada en torno a dos calles principales. El paseo nos permite descubrir los talleres artesanales, la gran plaza que reúne la basílica, el conjunto palatino y la casa visigoda. Y más allá, las murallas y el castillo de Zorita, el acueducto, acequias, molinos, canteras... Restos de una historia que comienza en el siglo XI y llega hasta el XVII, durante los que se sucedieron distintas formas de vida: visigoda, andalusí y cristiana.

TOLMO DE MINATEDA (Minateda, Hellín, Albacete)
Este yacimiento arqueológico se halla situado muy próximo a Hellín, Albacete. Este cerro amesetado, bordeado por el arroyo de Tobarra, afluente del río Mundo, fue ocupado discontinuamente desde la Edad del Bronce. Hoy todavía son visibles diversos vestigios ibéricos, romanos, visigodos e islámicos, así como sus tres estructuras defensivas y diversos monumentos funerarios.

Se completa así la red inicial de parques arqueológicos de Castilla-La Mancha, que preveía uno por provincia. Actualmente se están llevando a cabo las obras del Centro de Interpretación, que podría estar listo a mediados de 2010.

MÁS INFO:
www.turismocastillalamancha.com/arte-cultura/parques-arqueologicos

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