Encontrada una singular cabeza de Medusa en el yacimiento romano del Romeral (Lleida)

Lleida / Europa Press 11/08/2005

Una cabeza de la mitológica Medusa, que podría datar de la etapa del Alto Imperio Romano (entre los siglos II y IV) ha sido encontrada en el yacimiento del Romeral, en el término municipal de Albanesa (Lleida).

La pieza fue encontrada el pasado 29 de julio, el último día de las excavaciones, en las termas de una antigua vila romana que desde hace años está siendo excavada.

Es un "hallazgo único" entre el repertorio escultórico romano de Cataluña y singular a nivel español, según afirmó hoy el alcalde del municipio, Antoni Balasch. Además, su nivel de conservación es muy bueno, sólo tiene unos pequeños desperfectos en los labios, posiblemente causados por el pico que hizo dos pequeños agujeros en la boca para utilizarla como fuente, hecho que la hace aún más excepcional, según explicó a Europa Press el director del proyecto, Lluís Marí.

Todo indica que se trata de una escultura del Alto Imperio, entre los siglos II y IV, cuando el mito de Medusa ya había caído. Hasta el momento no se había relacionado Medusa con el culto al agua y su aspecto formal era puramente decorativo, según Marí, aunque habrá que esperar a la datación.

El alcalde del municipio y vicepresidente del Institut d"Estudis Ilerdencs (IEI), Antoni Blasch, el director del proyecto, Lluís Marí, y el director de las excavaciones, Víctor Revilla, presentaron hoy el hallazgo.

EL MITO

En la versión más conocida del mito, Medusa era originalmente una hermosa mujer humana. Fue violada por Poseidón en el templo de Atenea. Ambos dioses eran rivales desde que compitieron por el patronazgo de Atenas y los habitantes de la ciudad prefiriesen el olivo de Atenea a la fuente o los caballos de Poseidón.

Tras descubrir la profanación de su templo, Atenea transformó a Medusa como castigo hasta tener la misma forma de sus hermanas Gorgonas. Sus cabellos se convirtieron en serpientes y su mirada tenía el poder de petrificar a cualquier criatura viva. Fue desterrada al inframundo.

Mientras Medusa estaba preñada de Poseidón, fue decapitada por el héroe Perseo con la ayuda de Atenea y Hermes. De su cuello brotó su descendencia, el caballo alado Pegaso y el gigante Crisaor. Perseo usó la cabeza de Medusa para rescatar a Andrómeda, matar a Polidectes y, en algunas versiones, petrificar al titán Atlas. Entonces se la dio a Atenea, quien la colocó en su escudo, la égida, y a partir de entonces se convirtió en un talismán protector.

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