Algunos habitantes de una remota región china podrían descender de soldados romanos

Aitor Ordax www.cadenaser.com 25/11/2010

Dos terceras partes de su ADN son de origen europeo, lo que refuerza la teoría de que descienden de una legión perdida del Imperio Romano. Muchos de los lugareños de Liqian, al noroeste de China, tienen ojos verdes o azules, narices largas y pelo rubio.

Cuesta imaginar a un ciudadano chino con ojos verdes o azules, la nariz alargada e incluso el pelo rubio. Para empezar, porque esos no suelen ser los rasgos propias de la raza mongoloide, la predominante en Asia. Sin embargo, muchos habitantes de la localidad de Liqian, situada al noroeste de China, no sólo presentan esos rasgos sino que además son de origen caucásico en un 56%, según pruebas genéticas.

Esos análisis genéticos, según cuenta un artículo publicado del diario británico The Telegraph, prueban que el ADN de algunos habitantes de Liqian, en la provincia de Gansu, al borde del desierto del Gobi en el noroeste de China, es de origen caucásico en su mayor parte.

Muchos de ellos tienen ojos verdes o azules, narices largas e incluso pelo rubio, lo que rápidamente ha alimentado las especulaciones de que podrían tener sangre europea. Lo más probable de este insólito caso es que los lugareños sean descendientes de una legión de soldados romanos desaparecida en la expansión oriental del Imperio.

De hecho, ellos mismos están convencidos de que descienden de la denominada legión perdida, hasta el punto de que uno de ellos, Cai Junnian, es conocido en la zona como Cai, el romano.

Ya hay un equipo de arqueólogos que planea excavar en la región, a lo largo de la antigua Ruta de la Seda en busca de restos de fortificaciones y otras construcciones de las milicias romanas del este.

Pruebas de la leyenda de la legión perdida
El responsable del reciente Centro de Estudios Italianos de la Universidad de Lanzhou, Yuan Honggeng, explicó sus planes al periódico China Daily. "Esperamos probar la leyenda mediante la excavación y el descubrimiento de más pruebas de los primeros contactos de China con el Imperio Romano", aseguró.

Así que las pruebas genéticas refuerzan la teoría de que los legionarios romanos se asentaron en la zona en el siglo I antes de Cristo, después de huir de una derrota descomunal.

El año 53 a.C. se enfrentaron una tropa liderada por Marco Licinio Craso, un general romano, y un ejército de partos -procedentes de Partia, en el noreste de lo que hoy es Irán. Miles de romanos fueron masacrados y el propio Craso, decapitado, lo que supuso un freno para la expansión hacia oriente del Imperio Romano.

Hasta aquí la historia. Pero los análisis genéticos permiten aventurarse a alargarla con cierta verosimilitud. Se cree que algunos legionarios escaparon de la batalla hacia el este y que, según los cronistas chinos, lucharon como mercenarios en una guerra entre los Hunos y los chinos en el 35 a.C.

Tras ser capturados, los soldados romanos nómadas habrían sido liberados para asentarse en las estepas del oeste de China.

ENLACES: Legión Perdida: Mito o Realidad?

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