“Si Pompeya no existiese, no sabríamos cómo fue la vida cotidiana de los romanos”

Fernando Lillo, autor de “Un día en Pompeya” Atlántico 20/01/2020

Fernando Lillo (Vigo, 1969), profesor de latín y griego en el IES Santo Tomé de Freixeiro, es un apasionado de la Antigüedad Clásica. Autor de libros y colaborador habitual de  publicaciones en las secciones de histoira y arqueología de “National Geographic” y “Desperta Ferro”.

Hoy llega a las librerías su primera publicación con Espasa, “Un día en Pompeya”, de la que habló para los lectores de Atlántico.

Con este libro apuesta por un nuevo género, ¿cómo la define?

Es historia contada como nunca se ha contado. No es una novela, ni una guía para visitar Pompeya. Relato un día en la vida de un grupo de personajes desde distintos extractos sociales para reproducir la sociedad en su conjunto, todo basado en la arqueología y fuentes literarias, con algo de ficción. El objetivo es que el lector se sienta en Pompeya y se meta en su realidad.

¿Y por qué escogió Pompeya como contextualización del mundo romano?

Pompeya es inconmensurable, el año pasado recibió cuatro millones de visitantes. Si no existiese no sabríamos cómo fue la vida cotidiana de los romanos. Con la erupción del Vesubio la vida se detuvo encapsulada en el tiempo, se conservan las pinturas, los escritos, los edificios hasta el techo. Son 66 hectáreas y solo están excavadas 44, aún queda un tercio por descubrir. Están descubriendo cosas nuevas.

¿Cuántas veces ha estado en el yacimiento de Pompeya?

Estuve cuatro y aún me falta por conocer. Unas horas en Pompeya no llegan, con un día ya se puede ver bastante bien, pero van variando las casas con acceso, por lo que de un año a otro la visita es muy diferente.

¿Se sabe cuántas víctimas ocasionó la erupción del volcán?

No. Al final del libro dedico un capítulo a explicar cómo puedo ser el momento de la erupción para cada uno de los personajes hora a hora. Hubo quien se salvó porque no fue una erupción de golpe, primero cayó piedra pómez y dio tiempo para escapar. Otros optaron por esconderse en casa y quedaron aplastados, pero después tuvo lugar una expulsión de masa de humo a 400º centígrados que barrió todo lo que quedaba. Hasta ahora se encontraron 1.500 cuerpos, se habla de que la población de Pompeya era de unas 12.000 personas, pero aún queda un tercio por excavar.

¿Aún guarda muchos secretos?

Es impresionante comprobar los moldes de la gente, en muchos casos aún se conservan los huesos dentro. Con escáner están estudiando el interior sin destrozar nada. De Pompeya queda mucho que hablar.

FUENTE: Atlántico.net

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