Kapuscinski: Heródoto fue el 'primer globalista' de la Historia

EFE 28/05/2006

El escritor y periodista polaco Ryszard Kapuscinski considera al padre de la Historia, Heródoto, como el 'primer globalista' que, en su opinión, supo entender que 'el mundo no está poblado por una sola nación o cultura'.

Kapuscinski, que acaba de publicar en España 'Viajes con Heródoto' (Anagrama), dijo en la entrevista a Efe que Heródoto rompe una lanza en el mundo heleno, pues trata de comprender al 'otro', al bárbaro.

En el siglo V antes de Cristo (a.C.), la época de Heródoto, recuerda el reportero, 'eran bárbaros toda persona subhumana que no hablaba griego' y en ese contexto el historiador 'viajó a otras tierras, otros pueblos, para conocer otras culturas'.

Según Kapuscinski, el objetivo de Heródoto era 'descubrir que había 'otros' y mostrar que su cultura estaba tan desarrollada y madura como la griega'.

A la luz de estas ideas de Heródoto, que supusieron una ofensa para los griegos, el autor de 'El Imperio' piensa que se le puede considerar el 'primer globalista', que 'entendió que nuestro planeta está poblado no sólo por una nación o sociedad, sino por múltiples y todas iguales'.

Para el periodista polaco, 'el mensaje de Heródoto es muy contemporáneo' y tiene su constatación en el momento que vivimos hoy en todo el mundo: 'después de quinientos años de monopolio europeo, en la actualidad, diferentes naciones y culturas quieren ocupar también la mesa del mundo'.

Precisamente, la crisis de valores que arrastra Europa arranca, asegura, de que 'los europeos siguen pensando que sólo existen ellos, cuando sólo representa una porción menor del mundo, apenas un quince por ciento del territorio total'.

Con un bagaje cultural cimentado como corresponsal de la agencia polaca de noticias desde 1959 hasta 1981 en Africa, Asia y América Latina, Kapuscinski advierte que el resto del mundo nos está avisando de que ellos también tienen proyectos, planes, ambiciones.

El autor de 'Ebano' precisa que 'en los últimos años ha crecido mucho la influencia china e india en Africa, pues estos dos países son capaces de suministrar al continente africano productos cotidianos muy baratos que, en cambio, si proceden de Europa resultan muy caros'.

Al hilo de las constantes oleadas de inmigrantes que llegan a las costas españolas como puerta de entrada a la rica Europa, Kapuscinski reflexiona que se trata de una segunda fase del proceso de descolonización emprendido a partir de la segunda mitad del siglo XX.

Al principio, los países del Tercer Mundo buscaban la 'confrontación' y un ejemplo de esta estrategia fue la creación del Movimiento de los Países No Alineados, pero ante la escasez de resultados, el siguiente paso ha sido lo que Kapuscinski denomina la 'penetración'.

El Tercer Mundo 'penetra' en Europa con el propósito de 'buscar una mejor y más justa distribución de los recursos'.

A su juicio, este proceso es 'irreversible' y 'no se podrá combatir ni siquiera con métodos policiales ni represivos, porque la fuente de esta penetración es la pobreza en los países de origen'.

Kapuscinski descarta que la nacionalización de los recursos naturales al estilo de la política emprendida por el gobierno de Bolivia pueda ser la solución: 'No se puede hablar de soluciones generalizadas, pues no todos los países disponen de materias primas de valor como el oro, los diamantes o el petróleo'.

'Bus po polsku' (1962) fue la primera de sus obras, a la que siguieron títulos como 'El Emperador' (1978, sobre la decadencia del reinado en Etiopía de Haile Selassie), 'El Sha' (1987), 'La
guerra del fútbol' (1992), 'El imperio' (1994, sobre la descomposición de la URSS), 'Ebano' (1998, sobre el futuro del continente africano), así como el álbum de fotografías 'Desde Africa' (2000).

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