Opinión

Artículos comprometidos, ideas expresadas libremente que pueden cosechar aplausos o levantar ampollas

Desánimo versus mundo Grecolatino

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Pepe Luque | Morón de la Frontera (Sevilla) 15/10/2012

Quisiera empezar diciendo que no soy un inconsciente y sé que vivimos, y vamos a seguir viviendo por desgracia, duros (durísimos) momentos en el campo de la economía y que van a seguir haciendo saltar por los aires tantos y tantos logros por los que hemos estado luchando desde hace tiempo (enseñanza incluida). Tengo claro quién o quiénes se van a beneficiar de ello, pero no vengo aquí para eso.

Soy consciente también de que los profesores de Griego y Latín -Latín y Griego- estamos acostumbrados a trabajar desde hace tiempo en difíciles condiciones en nuestros Centros, y en muchas ocasiones nadando solos contra corriente. Por lo tanto no tememos los retos.

Griego y Latín: ¿por qué?

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Esteban Bérchez Castaño SEEC Valencia y Castellón 27/09/2012

El estudio del latín y del griego se ha justificado muchas veces por su probada capacidad para facilitar el aprendizaje de otras lenguas y porque el latín y el griego siguen de alguna forma vivos aún en nuestra lengua, de manera que conocerlos es conocer mejor y más profundamente nuestras propias lenguas.

En efecto, más de la mitad del vocabulario de, por ejemplo, el inglés —por no citar las lenguas romances— proviene del latín y del griego, y muchas categorías gramaticales —como el género neutro, los casos o el genitivo sajón— son más comprensibles si se tiene conocimiento de las lenguas clásicas por antonomasia. Entendemos mejor nuestras propias lenguas europeas si hemos aprendido que los sufijos –itis (renitis) y –algia (cefalalgia) designan inflamación y dolor respectivamente, que “recordar” significa literalmente “volver al corazón”, que “cosmético” es lo que se usa para poner orden en la cara (del griego kósmos, que significa, en una de sus acepciones, “orden”) o que “educar” significa “sacar adelante”. Asimismo, todo aquel que busca trabajo entrega su curriculum vitae; en las series policíacas se habla del rigor mortis del cadáver y del modus operandi del asesino; cuando uno quiere relajarse, acude al SPA, que no es otra cosa que “Salud Por medio del Agua” (salus per aquam); y es muy frecuente oír que un futbolista ha marcado un gol in extremis. Sin duda alguna, estos serían ya argumentos de peso para considerar cuando menos útil estudiar griego y latín. No obstante, me atrevería a decir que no son en absoluto las ventajas más importantes, pues son argumentos que supeditan el estudio de estas lenguas a otros fines y no destacan su valor por sí mismas.

Ese sabe latín

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Arístides Mínguez www.lacolumnata.es 21/09/2012

Soy arpía sólo a jornada parcial. El resto de mi tiempo lo dedico a intentar enseñar Latín desde hace veintidós otoños. Cada comienzo de curso, alguno de mis alumnos más revenidos me importuna con la consabida pregunta: “Profesor, ¿para qué sirve el latín, si ya no se habla en ninguna parte?”

Otrora, cuando tenía más de cabrito, solía frenarlos respondiéndoles que para que cenutrios como él me hicieran preguntas tan cenutrias. Hoy, que he dejado atrás ya el diminutivo, me limito a ladrar al impertinente. No obstante, me resulta cuando menos paradójico que se diga de uno que es muy vivo y perspicaz: “Ese sabe latín”.

Ménis

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Arístides Mínguez www.lacolumnata.es 03/08/2012

“Ménin áeide, zeá”. Así comienza el primer monumento literario de la cultura occidental: La Ilíada. “La cólera canta, diosa”. ‘Ménis’, la cólera, que subyuga a Aquiles al rebelarse ante un abuso de autoridad por parte de su señor, el rey de reyes, Agamenón. La ira ante la iniquidad del autócrata, que acarrea pesares innúmeros a los griegos y envía al Hades a magnos héroes. Homero, siempre Homero. Olvidado, cuando no desconocido; menospreciado por los que temen los versos de un pobre ciego. Sus palabras pueden aguijonear las almas de los que aún las tienen despiertas. Versos que han construido imperios, espoleado conciencias, clamado contra las injusticias y dado voz a los hombres frente a las arbitrariedades de dioses y señores.

Latine loqueris?

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Luis Alberto Carrión Martín www.revistaatlantida.com 18/07/2012

Salutem dico:

Hablamos en latín todos los días porque el castellano semilingua latina est. Todos somos medio latinos, medio "Cicerones" cuando hablamos en público, medio "Plautos" cuando nos reímos, medio "Sénecas" cuando reflexionamos, medio "Catulos" cuando nos enamoramos. Palabras con sentido, color en la boca y dulzura en el oído. Las lenguas son eso. Amor y odio. Amor por algo lejano, distante, enigmático; odio por algo ignoto, ¿descabellado?

Latín que está oxidado. Latín de ite missa est, latín que recuerda a rosario y misa rezada para aplacar nuestras miserias. Per saecula saeculorum para todo nuestro humilde saber y no se quede en eso, en siglos, sino en corazones llenos de conversaciones amenas y afables al socaire de la lengua de Escipión. Todo es memoria, todo es reminiscencia de nuestra voluntad de aprender, sapere aude, ¡atrévete a saber! No hay nada imposible para nuestro espíritu. Quid lingua latina est? ¿Es el recuerdo de la lengua primorosa de Virgilio? ¿Latín es un puñado de aforismos vacuos, pedantes entre tertulias, rimbombantes en ejemplos, atávicos en la épica del discurso?

Profesores proponen los valores clásicos contra la crisis moral

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Cristina Sen www.lavanguardia.com 16/07/2012

Justicia, prudencia, fortaleza y templanza eran las virtudes que definían la excelencia en la antigua Grecia. "El capitalismo debe convivir con el cooperativismo", señala Norbert Bilbeny, catedrático de Ética.

"Dicen que soy buena persona para desprestigiarme". Victoria Camps, catedrática de Ética, citaba un chiste de El Roto durante la conferencia que impartió recientemente sobre los valores después de la crisis en la que retrató una sociedad atomizada, sin cohesión y sin visión del bien común. “Valores”. La palabra suena por todas partes en estos tiempos difíciles pero esto no quiere decir que esté llena de contenido. El desastre económico no es ajeno, según coinciden los expertos, a la crisis ética que arrancó en los años ochenta. La cuestión ahora es si empieza a haber respuestas al “vacío moral” que denunciaba Camps.

Nuestra deuda con Atenas

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Carlos García Gual www.elpais.com 07/07/2012
Charlatanes y discutidores, los griegos inventaron casi todos los caminos del saber.

Inauguraron una actitud ante el mundo: tenían un inaudito afán de conocer y conocerse, entusiasmo por la libertad, anhelo de belleza cotidiana y una animosa confianza en el diálogo. En las orillas del mar, “sonrisa innumerable de las olas” y camino de infinitas aventuras, inventaron leyes, exploraron el cosmos y teorizaron con entusiasmo.

Para retratar el carácter ateniense, Pericles dijo, según cuenta Tucídides: “Amamos la belleza sin ostentación y buscamos el saber tenazmente”. Admirable lema para una ciudad y una cultura. Y solo a un griego como Aristóteles se le pudo ocurrir como algo evidente que “por naturaleza, todos los hombres anhelan el saber”. A otros pueblos los definen otros afanes: aman la piedad religiosa, el dinero, las guerras de conquista, el fútbol o la gastronomía. Solo en Grecia “filosofar” no fue un raro oficio profesional, solo allí fue la política una tarea común de la democracia. En Atenas, la educación comenzaba por saber poesía (Homero, sobre todo) y acudir al teatro de Dioniso. Otras ciudades anteponían el atletismo, la gimnasia y las hazañas bélicas.

Mitología griega

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Manuel Ruiz Zamora | Sevilla www.diariodesevilla.es 07/07/2012

Si hay algo que le debemos al estado de inquietud que se ha generado por la posible salida de Grecia del euro, ha sido, sin duda, poner de manifiesto hasta qué punto los delirios mitológicos pueden distorsionar el sentido de la realidad de algunos analistas. ¿Cómo podría subsistir Europa, se nos ha dicho, sin el país en donde nacieron la mayoría de las ideas que nos definen como eterna posibilidad de destino en lo universal? La política, el pensamiento racional, el concepto mismo de democracia: ¿no son, en definitiva, aportaciones helénicas?

La prensa del mundo entero se ha llenado de encendidos ditirambos sobre un sueño que ya no existe. Se ha hablado del rapto de Europa, de cantos de sirenas pervirtiendo los oídos del noble Odiseo; se han evocado los trabajos de Hércules, el caballo de Troya, Aquiles y Orestes. Los pobres griegos, que ya en sus épocas de máximo esplendor exhibieron una incapacidad para el acuerdo tan sólo comparable a la que siguen demostrando hoy día, han sido presentados como víctimas propiciatorias de la codicia neoliberal, simbolizada por una Angela Merkel en el papel estelar de despiadada Clitemnestra.

La lección principal de Prometeo

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Osvaldo Quiroga | Siracusa www.lanacion.com.ar 23/06/2012

No es exagerado decir que quienes amamos el teatro soñamos con recorrer los antiguos anfiteatros griegos. Gracias a este diario, que muchos años atrás me envió a cubrir un festival de cine en Taormina, pude conocer su extraordinario anfiteatro griego. Días atrás, en una nueva visita, comprobé que esa construcción erigida al lado del mar descubre por sí misma algo de la esencia del teatro. Porque no hay teatro sin espacio. Y ese mismo sitio evoca tanto a las fiestas dionisíacas, que dieron origen al arte dramático, así como a una cultura que supo reflexionar sobre los problemas más profundos de los mortales a través de obras nunca superadas en hondura y eficacia dramática.

En ese sentido, el mayor impacto de este viaje fue asistir a la representación de Prometeo e ncadenado, la obra de Esquilo, en el Teatro Griego de Siracusa, uno de los más grandes e imponentes de los construidos en el mundo antiguo. ¿Qué pensaría Esquilo si supiera que sus obras siguen representándose dos mil quinientos años después en los mismos teatros que él solía frecuentar?

El eje anglo-griego

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Magí Camps | Barcelona www.lavanguardia.com 18/06/2012

Nace otra fobia, la nomofobia, palabra que no se entiende a la primera.

El martes, el Urban Dictionary envió a sus suscriptores la palabra telephobia. Si la analizamos a partir del griego clásico, sería la aversión a distancia, lo cual no quiere decir lo que realmente significa, aunque a buen seguro que tarde o temprano acabará habiendo una fobia a distancia (si es que no existe ya).

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