Patrimonio

Todo lo relacionado con la conservación y el mantenimiento del legado grecorromano

El atroz Vietnam de las legiones romanas

Jacinto Antón Kalkriese 16/07/2017  www.elpais.com

Recorrido por el campo de batalla de Teutoburgo de la mano de Valerio Manfredi, autor de una novela sobre la derrota de las tropas de Augusto por los germanos.

Valerio Manfredi se arrodilla y deposita sentidamente una rosa sobre la hierba (una rosa, por cierto, que le han prestado en una cafetería cercana). Aquí y en los alrededores, de hecho a todo lo largo de una ruta infernal de unos 50 kilómetros a través de los espesos bosques de Germania, cayeron millares de legionarios romanos, compatriotas del novelista (Castelfranco Emilia, 1942), hace dos milenios, masacrados a lanzazos y espadazos por las tribus enfurecidas de los queruscos, brúcteros y angivaros, entre otros. La peor derrota de Roma junto a Cannas, Carras y Adrianópolis. Manfredi suspira y agita la leonina cabeza orlada de cabello blanco mientras con porte de centurión musita un fragmento de Velleius Paterculus sobre el combate, en latín.

Descubierto el ingrediente secreto que explica la fuerza del hormigón de la antigua Roma

Miguel Ángel Criado  4/07/2017 www.elpais.com

Científicos buscan la receta que usaban los romanos para construir sus puertos, algunos aún en pie.

"¿Quién se admirará bastante de la parte arruinada de ella [la Tierra] y por esto llamado polvo en las colinas de Puteoli para oponerse al reflujo del mar, y sumergido de inmediato se hace una piedra irrompible por las olas y más fuerte cada día...?" Así describía Plinio el Viejo las maravillas del hormigón romano en el año 79 de nuestra era. Durante siglos, Roma construyó sus puertos con una combinación de caemento, cal viva y materiales volcánicos que la ingeniería moderna tardó siglos en igualar. Ahora, geólogos e ingenieros buscan en los restos de los puertos romanos la fórmula exacta para el hormigón del futuro.

“¡Otra columna romana, aquí no hay quien cultive!”

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Nacho Carretero Driebes 19/032017 www.elpais.com

Los arqueólogos confirman que los restos que los hermanos Zorita se encontraban al arar su terreno en Driebes forman parte de la ciudad perdida de Caraca.

En Driebes, un pueblo de 350 habitantes de Guadalajara, los niños jugaban hasta no hace mucho a tirarle piedras a ánforas romanas de dos mil años de antigüedad. “También jugábamos a romper jarrones, vasijas, tejas y piedras. No teníamos ni idea de que estábamos destrozando piezas de un valor incalculable. Éramos solo críos”, explica Mariano Vadillo, 63 años, vecino del pueblo y pastor jubilado.

Cultura promete devolver el mosaico nilótico a Puente Genil

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Virginia Requena | Puente Genil (Córdoba) www.abc.es 13/01/2017

El parlamentario socialista por Córdoba Jesús María Ruiz visitó este jueves la Villa Romana de Fuente Álamo para trasladar el compromiso de la Consejería de Cultura de la Junta de que el mosaico nilótico, que se halló en el yacimiento y que se encuentra en el Museo Arqueológico de Córdoba, vuelva a Puente Genil. «El mosaico se podrá exponer en Fuente Álamo, si bien en los próximos meses se tratará de resolver cualquier tipo de requisito técnico que sea necesario para que esto sea una realidad», añadió.

Diez maravillas romanas sin pisar Roma

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LONELY PLANET 8/12/2016 www.elviajero.elpais.com

Del coliseo de 'Gladiator', en Túnez, al palacio Diocleciano, en Split, ruta por los restos del gran imperio.

Para viajar a la antigua Roma no hace falta visitar la capital italiana. Por toda Europa, el Norte de África y Oriente Próximo también encontraremos todavía sus huellas, 2.000 años más tarde, en restos monumentales que acaparan las fotos de los viajeros: desde ciudades completas, como Pompeya, a baños termales, teatros, palacios, anfiteatros, murallas y obras de ingeniería increíbles. Hemos seleccionado 10 yacimientos para regresar a la gran Roma… sin pisarla.

¿Qué tienen que ver un sestercio y cinco euros?

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Jorge Marirrodriga www.elpais.com 02/11/2016

La nueva datación del acueducto de Segovia es una oportunidad para parafrasear a los Monty Python: ¿Qué han hecho por nosotros los romanos?

¿Qué nos han dado los romanos? preguntaba a sus seguidores en la Vida de Brian el líder del Frente Popular de Judea para justificar los ataques contra los soldados del imperio. “El acueducto”, apuntaba tras un momento de silencio un militante sentado en primera fila abriendo una avalancha de respuestas tras la cual el orador tenía que reformular la cuestión: “Aparte del alcantarillado, la sanidad, la enseñanza, el vino, el orden público, la irrigación, las carreteras y los baños públicos, ¿qué han hecho los romanos por nosotros?”

Aunque el diálogo los Monty Python se situaba en la Jerusalén del siglo I, la primera respuesta podía haberse producido perfectamente —eso sí, algunos años más tarde— a unos 5.500 kilómetros por tierra más hacia el oeste, en la ciudad hispana de Segovia.

Paul Veyne: “Los clásicos nos enseñaron a hacernos preguntas”

Guillermo Altares www.elpais.com 23/10/2016

Paul Veyne, traductor de Virgilio y autor de numerosos ensayos, reflexiona a los 86 años sobre su vida dedicada a los clásicos y la vigencia de sus textos.

Indignado por la destrucción de templos y tumbas de Palmira por parte de las huestes yihadistas del Ejército Islámico, espeluznado por el asesinato del arqueólogo Jaled Asaad en el verano de 2015 en el teatro de la ciudad romana, el veterano historiador Paul Veyne (Aix-en-Provence, 1930) decidió escribir un libro sobre una urbe que en la Antigüedad unió Occidente y Oriente como ninguna otra del imperio. En realidad, era una adaptación de un capítulo de una de sus obras más conocidas, El Imperio greco-latino, pero liberado de todo el aparato crítico y aligerado para dirigirse a un público más general. En unos pocos meses, Palmira (que ahora sale en España en Ariel en traducción de Carme Castells) vendió 150.000 ejemplares, una cifra inédita para un libro de historia clásica, incluso para un autor tan respetado y conocido como Veyne.

Los clásicos nos hacen críticos

Carlos García Gual www.elpais.com 21/10/2016

Las grandes obras nos ayudan a entender aspectos esenciales de la condición humana: su mensaje se reinterpreta con los años, abre nuevos horizontes y moldea a personas más críticas e imaginativas.

Como señala Alfonso Berardinelli, los libros que calificamos de “clásicos” no fueron escritos para ser estudiados y venerados, sino ante todo para ser leídos (Leer es un riesgo, traducción de S. Cobo; Círculo de Tiza; Madrid, 2016). El renovado y largo fervor de sus lectores ha dado prestigio a algunos libros que se mantienen vivos a lo largo de siglos. Acaso por eso hay quien cree que esos escritos de otros tiempos no son de fácil acceso, son inactuales y se han acartonado por la distancia y están mantenidos por una retórica académica. Contra tan vulgar prejuicio me parece excelente el consejo de Berardinelli: “Quien lea un clásico debería ser tan ingenuo y presuntuoso como para pensar que ese libro fue escrito precisamente para él, para que se decidiese a leerlo”. Sin más, cada clásico invita a un diálogo directo, porque sus palabras no se han embotado con el tiempo, y pueden resultar tan atractivos hoy como cuando se escribieron, para quien se arriesga a viajar sobre el tiempo con su lectura.

Las ventajas de tener muchos dioses

Maurizio Bettini www. elpais.com 23/10/2016

Las religiones de la antigüedad no creían en un dios verdadero por encima de los demás, una idea muy últil para el presente.

Resulta raro hojear un libro de un filósofo contemporáneo sin toparse con una cita de Platón, al tiempo que cualquier ensayo, de divulgación incluso, dedicado a la democracia —tema crucial en los últimos años— se inspira a menudo en los textos que describen el sistema de gobierno ateniense. Decimos esto para apoyar una tesis, evidente por lo demás: la cultura antigua no se limita a proporcionar material de trabajo para los estudiosos profesionales del mundo clásico, sino que sigue siendo fuente de inspiración para la producción cultural contemporánea. Este razonamiento, como es lógico, se aplica también a la literatura, al arte, al teatro: pocas piezas son tan representadas hoy día como el Edipo rey de Sófocles, y los modernos montajes de tragedias griegas constituyen muy a menudo auténticas reescrituras. En conclusión, podemos decir que la producción cultural griega y romana sigue proporcionando alimento para la de hoy. Pero ¿y la religión? ¿Tiene hoy también la religión de los antiguos esa misma capacidad y desempeña el mismo papel?

Un día cualquiera en una ciudad romana

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Carmen Morán www.elpais.com 04/08/2016

Paseo por el yacimiento arqueológico de Cáparra (Cáceres), una ciudad que explica la vida cotidiana en la Lusitania del Imperio.

La antigüedad romana ha dejado suntuosos teatros de mármol, vestigios de templos soberbios, arcos victoriosos y cientos de huellas de ciudades, como Mérida, diseñadas con lujo para una población sobrada de sestercios y de honras bélicas. Así vivían los pudientes, pero por toda la península se extendían pueblos sin más gloria que la cotidianidad. Pongamos la lupa de Astérix en una de aquellas aldeas, Cáparra, al norte de Cáceres. No estaban tan locos aquellos romanos. Vean, si no, a uno de ellos pasando en este preciso instante por un paso de cebra, mientras el carro de trigo espera cívicamente...

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