Historia

El exilio más cruel y triste para el poeta romano más mundano

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La estatua de Ovidio, desde la plaza del mismo nombre - Constanţa Photo archive

Jacinto Antón www.elpais.com 24 de abril de 2020

Augusto desterró a Ovidio, autor de las ‘Metamorfosis’, a los confines del imperio por causas que aún no se han aclarado

Que te encierren en toda una ciudad no parece un confinamiento muy severo, visto lo que estamos pasando. Pero si eres un ingenioso poeta mundano, algo frívolo y fiestero (y ligón) acostumbrado al bullicio y el cosmopolitismo de Roma y el lugar al que te envían es la fría y sobria Tomos (o Tomis), la actual Constanza en Rumanía, la Mesia de entonces, una ciudad de provincias en los confines del imperio, con una vida cultural y social casi inexistente, rodeado de bárbaros que ocasionalmente lanzan flechas por encima de las murallas y obligado a afrontar un clima terrible, la situación puede ser muy claustrofóbica, como pasar mes y medio en un piso, sin perro.

Escenas de una pandemia de hace 1.500 años que se repiten hoy

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Mosaico del siglo VI del emperador Justiniano y su corte, en la Basílica de San Vital en Rávena.GETTY

Vicente G. Olaya www.elpais.com 11/04/2020

Una investigación de la Universidad de Barcelona destaca las sorprendentes similitudes entre la pandemia del coronavirus y la plaga de Justiniano que asoló el mundo en el 541

Una pandemia que llegó del extranjero y que se extendía rápidamente desde los puertos adonde arribaban los pasajeros infectados —asintomáticos o no—, sin ningún remedio médico disponible que pudiese pararla, todos los habitantes confinados en sus casas para evitar contagios, la paralización total de la economía, el ejército vigilando las calles, médicos contagiados trabajando hasta la extenuación, miles de fallecidos diarios sin enterrar durante “muchos días porque quienes cavaban ya no daban abasto…". No es la crónica del coronavirus que afecta en 2020 al mundo. Es el relato que Procopio de Cesarea realizó del brote de peste bubónica que asoló el mundo conocido entre el 541 y el 544: de China a las costas de Hispania. El estudio La plaga de Justinià, segons el testimoni de Procopi, (La plaga de Justiniano según el testimonio de Procopio), de Jordina Sales Carbonell, investigadora de la Universidad de Barcelona, ha devuelto a la actualidad este relato de hace 1.500 años, con moraleja. “A día 1 de abril de 2020, determinadas similitudes y paralelismos del comportamiento humano frente a un virus y sus consecuencias nos parecen tan cercanas y actuales que, a pesar de la tragedia que estamos viviendo en primera persona, nunca podemos dejar de maravillarnos de cómo se repite la historia” escribe esta arqueóloga e historiadora del Institut de Recerca en Cultures Medievals.

¿Podemos caer en la trampa de Tucídides?


David Hernández de la Fuente 09/06/2019 www.larazon.es

El padre de la historiografía científica ya lo advirtió en su narración de la Guerra de Peloponeso (siglo V a. C.): una potencia nueva puede retar a una dominante ya establecida.

¿Por qué los cerebros asesores del inquilino de la Casa Blanca leen obsesivamente al prosista griego más difícil de la antigüedad como si fueran estudiantes de último curso del Grado en Filología Clásica? Esto se preguntan los analistas políticos de Washington a lo largo del último año porque Tucídides el ateniense, el meticuloso y sofisticado historiador de la guerra que desangró durante treinta años la Grecia clásica, está más de moda que nunca en las altas esferas de las dos superpotencias actuales: Estados Unidos y China.

Una nueva biografía rompe con la fama de tirana malvada de Agripina

Paula Corroto 3/02/2019 www.elpais.com

La historiadora Emma Southon destaca la ambición política de la madre de Nerón.

Fue hermana de Calígula, esposa de su tío Claudio y madre de Nerón. Agripina la Menor (15-59 d.C.), hija del general Germánico y de la intrigadora Agripina La Mayor, fue la mujer que más cerca del poder estuvo en el imperio romano en una era llena de incestos, de complots con asesinatos varios y con locuras y todo tipo de depravaciones, según contaron los historiadores Tácito y Suetonio en los Anales y Vidas de los doce Césares, respectivamente. Agripina quedó siempre retratada como una asesina —mató a su esposo— y mujer malvada —intrigó contra su hermano— en esta orgía de sexo, sangre y muertes y así es como llegó a la cultura popular de la mano de series como Yo, Claudio,en los setenta.

Nonas de octubre: el día que Roma prohibió las bacanales

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Rubén Díaz Caviedes www.jotdown.es

El asunto comenzó con la llegada a Etruria de un griego de bajo nacimiento que no poseía ninguna de las numerosas artes que difundió entre nosotros el pueblo que con más éxito cultivó la mente y el cuerpo. Era una especie de practicante de cultos y adivino, pero no de aquellos que inducen a error a los hombres enseñando abiertamente sus supersticiones por dinero, sino un sacerdote de misterios secretos y nocturnos. Al principio, estos se divulgaron solo entre unos pocos; después, empezaron a extenderse tanto entre hombres como entre mujeres, aumentando su atractivo mediante los placeres del vino y los banquetes para aumentar el número de sus seguidores. Una vez el vino, la noche, la promiscuidad de sexos y la mezcla de edades tiernas y adultas calentaban sus ánimos, apagando todo el sentido del pudor, daban comienzo los excesos de toda clase, pues todos tenían a mano la satisfacción del deseo al que más le inclinaba su naturaleza […].

Una vez los misterios hubieron asumido aquel carácter promiscuo, con los hombres mezclados con las mujeres en licenciosas orgías nocturnas, no quedó ningún crimen y ninguna acción vergonzosa por perpetrarse allí. Se producían más prácticas vergonzantes entre hombres que entre hombres y mujeres. Quien no se sometiera al ultraje o se mostrara remiso a los malos actos, era sacrificado como víctima. No considerar nada como impío o criminal era la misma cúspide de su religión. Los hombres, como posesos, gritaban profecías entre las frenéticas contorsiones de sus cuerpos; las matronas, vestidas como bacantes, con los cabellos en desorden, se precipitaban hacia el Tíber con antorchas encendidas, las metían en las aguas y las sacaban aún encendidas, pues contenían azufre vivo y cal. Los hombres ataban a algunas personas a máquinas y las echaban en cuevas ocultas, y se decía por ello que habían sido arrebatadas; se trataba de quienes se habían negado a unirse a su conspiración, tomar parte en sus crímenes o someterse a los ultrajes sexuales. Era una inmensa multitud, casi una segunda población, y entre ellos se encontraban algunos hombres y mujeres de familias nobles.

Tito Livio, Historia de Roma, 39. Traducción de Antonio Diego Duarte Sánchez.

Habría que haberle visto la cara a Espurio Postumio Albino, de profesión cónsul de Roma, cuando se encontró con semejante pastel en el 186 a. C. «Una inmensa multitud» de ciudadanos libres, «casi una segunda población» de la capital, se daban citan regularmente en el bosque de Simila, cerca del Aventino, y al abrigo de la noche se entregaban secretamente a estos «excesos de toda clase» que cuenta Tito Livio, tan prudente él con los adjetivos.

No eran los dioses, era la ciencia: la muerte en la Puerta del Infierno de Hierápolis tiene una explicación

José Cervera 02/05/2018 www.eldiario.es/retiario

La ciudad romana de Hierápolis tenía una Puerta al Infierno, un lugar donde sacerdotes sacrificaban animales a los dioses de un modo muy particular.

Al poco de entrar los animales en la cueva se desplomaban y morían sin que nadie les tocase mientras los sacerdotes, a su lado, permanecían ilesos.

En el corazón de Anatolia, en la actual Turquía, hay un lugar mágico que se llama en turco  Pamukkale o 'montaña de algodón'. Se trata de una enorme ladera sobre la que caen aguas termales calientes cargadas de carbonatos de tal modo que al enfriarse toda la ladera queda cubierta de un blanco cegador.

No es una guía de autopistas, es un mapa de calzadas romanas

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Emilio Sánchez Hidalgo  26/02/2018 www.verne.elpais.com 

No es una guía de autopistas, es un mapa de calzadas romanas

Un repaso a parte del legado de los romanos en España: nuestro idioma, procedente del latín; el nombre de muchas ciudades, como Zaragoza; o algunos de nuestros monumentos icónicos, como el acueducto de Segovia. Este tuit, con más de 6.000 retuits en sus primeros tres días de publicación, señala otra aportación: las vías de comunicación.

 

Pretorianos, la oscura fuerza detrás del trono de los césares

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Jacinto Antón www.elpais.com 6/01/2018

Dos libros revisan la cruenta historia de la vilipendiada guardia imperial de la antigua Roma.

Pocas unidades militares arrastran tan mala fama como los pretorianos, la guardia de los  emperadores de Roma, su privilegiada (cobraban mucho más que los legionarios y servían menos tiempo) y a menudo petulante escolta. El cuerpo, que también acompañaba en campaña al emperador, entrando en combate como soldados, tuvo múltiples funciones incluyendo las de policía secreta, espionaje y operaciones clandestinas (como asesinar a enemigos del Estado). Fue precursor de las unidades de élite y de los guardaespaldas de los líderes modernos, influyó en contingentes como la Guardia Suiza, la Guardia Imperial de Napoleón o las SS, y su eco llega hasta La Guerra de las Galaxias, en cuya nueva entrega, Los últimos Jedi, el malvado líder supremo cuenta con una guardia personal inspirada directamente en ellos (aunque armada con espadas y lanzas láser en lugar de gladios y pilums).

No todos los romanos eran blancos: el imperio era más diverso de lo que parece

Jaime Rubio Hancock  27/07/2017  www.verne.elpais.com

Un tuitero de la alt-right cree que los romanos eran blancos: los historiadores le corrigen.

Britania, siglo II d.C. Un legionario romano de alto rango da instrucciones a sus soldados para construir un fuerte cada milla. Así comienza un vídeo divulgativo para niños de la BBC que muchos consideran muy poco acertado. ¿La razón? El legionario no es blanco y, para unos cuantos, esto supone ceder a la dictadura de lo políticamente correcto. Pero sí, había legionarios negros, a pesar de que no recordamos ninguno de las películas clásicas de romanos.

El atroz Vietnam de las legiones romanas

Jacinto Antón Kalkriese 16/07/2017  www.elpais.com

Recorrido por el campo de batalla de Teutoburgo de la mano de Valerio Manfredi, autor de una novela sobre la derrota de las tropas de Augusto por los germanos.

Valerio Manfredi se arrodilla y deposita sentidamente una rosa sobre la hierba (una rosa, por cierto, que le han prestado en una cafetería cercana). Aquí y en los alrededores, de hecho a todo lo largo de una ruta infernal de unos 50 kilómetros a través de los espesos bosques de Germania, cayeron millares de legionarios romanos, compatriotas del novelista (Castelfranco Emilia, 1942), hace dos milenios, masacrados a lanzazos y espadazos por las tribus enfurecidas de los queruscos, brúcteros y angivaros, entre otros. La peor derrota de Roma junto a Cannas, Carras y Adrianópolis. Manfredi suspira y agita la leonina cabeza orlada de cabello blanco mientras con porte de centurión musita un fragmento de Velleius Paterculus sobre el combate, en latín.

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