IAN THOMSON, "Otras consideraciones sobre el método natural"

en "The Classical world", sett. 1976, pp. 10-11

 

    ¿Puede eliminarse verdaderamente la traducción? La mejor respuesta es examinar el texto. Como ejemplo, he seleccionado el cap. XXX, 1-10:

        He subrayado todas las palabras nuevas introducidas en este pasaje. El capítulo, titulado CONVIVIVM (también ésta es una nueva palabra), está introducido por un dibujo de dos esclavos que decoran un comedor. No hay representado ningún objeto que los estudiantes no puedan ya identificar con una palabra latina, o que no estén en disposición de designar en latín después de haber leído el capítulo. La ayuda visual es en gran manera funcional, así como las notas marginales que aparecen al lado de las palabras nuevas. Desde el comienzo del curso es necesario que los estudiantes aprendan a tomar como referencia las ayudas visuales y las notas marginales.

        Imaginemos que estas diez líneas formen parte de una tarea que los estudiantes deban realizar en casa. Ellos, en primer lugar, observarán el dibujo, en parte por curiosidad, en parte porque se les ha enseñado a usar todas los medios de apoyo que se les ofrecen, y en parte porque saben por experiencia que esto les ayudará de alguna manera. Al comienzo no estarán en condiciones de expresar con palabras el concepto más que con una simple frase como 'Ecce duo servī', pero esto no les creará problemas. La imagen mental está establecida y el deseo, inconsciente y consciente, de darle cuerpo con palabras está ya creado. Pueden comenzar a leer rápidamente, en voz alta, en el orden latino, y fragmentos de una cierta longitud (yo recomiendo un párrafo cada vez, pero cada estudiante tiene sus propias preferencias y se les debe permitir que lo hagan como deseen). Después de unas pocas líneas de lectura es evidente qué palabras y frases no conducen a ninguna imagen mental de lo que está sucediendo. Éste es el momento en el cual el estudiante examina las notas marginales.

La forma reversus podría ofrecer dificultad, aunque se haya introducido ya en el cap. XX. 123, y el estudiante haya visto formas análogas a reversus en muchas ocasiones con anterioridad. La nota marginal es revertī, revertisse/reversum esse, que es la forma abreviada empleada por el método natural – manera con la que ciertamente el docente ha hecho familiarizarse a sus alumnos -  que transmite la información de que revertī  es el infinitivo de presente, y revertisse o reversum esse es el infinitivo de perfecto. El significado de reversus debería mostrarse claro por sí mismo. En caso contrario, el estudiante subrayará la palabra con un lápiz y seguirá adelante.

La palabra balneum se define así en la nota al margen: locus ubi corpus lavātur.

La palabra hospitēs se define en el texto mismo. En el margen aparece hospes, -itis, m., que dice al estudiante que hospes es masculino. El alumno conoce ya palabras como comes y no encontrará dificultad en reconocer la manera como debe declinarse hospes.

Junto a recipit aparece recipere = accipere, admittere que aclaran el significado de recipit, puesto que accipere y admittere son ya conocidos.

Ya que exspectātus se ha encontrado anteriormente, inexspectātus no debería ofrecer problemas, pero la glosa inexspectātus = non exspectātus no deja posibilidad de duda.

Por último, cēna se define en el texto. Nótese que estas seis palabras nuevas se introducen en 72 palabras del texto. Algunas se localizan en más de una ocasión, y no siempre en el mismo caso.

La yuxtaposición alter alterum vuelve claro y armonioso el latín y subraya la importancia de las terminaciones para indicar los casos